Cómo verificamos a cada paseador: identidad, RENAPER y prueba de vida
Dejar a tu mascota con alguien es un acto de confianza. Por eso en Tailix la confianza no se pide: se verifica. Ningún paseador ni cuidador puede recibir un servicio sin antes probar que es quien dice ser.
Los tres pasos de la verificación
Cuando una persona quiere ofrecer paseos en Tailix, tiene que completar un proceso de verificación de identidad que combina:
- Documento de identidad. Sube su DNI y validamos que sea auténtico.
- Cruce con RENAPER. Chequeamos que los datos coincidan con el registro oficial de identidad en Argentina. No alcanza con cargar un nombre: tiene que ser real.
- Prueba de vida. Con una selfie confirmamos que hay una persona real del otro lado (no una foto ni un documento robado) y que coincide con el documento.
Recién cuando los tres pasos dan bien, el paseador queda habilitado y aparece con su insignia de verificado en la app. Hasta entonces, no aparece en el mapa ni puede recibir ninguna reserva: ni paseos, ni hospedajes, ni turnos. Lo mismo vale para las organizaciones: solo una organización verificada puede sumar paseadores a su equipo, y solo paseadores verificados.
Por qué lo hacemos así
- Evita suplantación de identidad. El cruce con RENAPER + prueba de vida hace muy difícil que alguien use datos ajenos.
- Frena cuentas falsas y bots. Sumado a nuestras defensas anti-bot en el registro, mantiene la comunidad limpia.
- Te da con quién responder. Detrás de cada paseo hay una identidad real y validada.
Y tu privacidad también cuenta
Verificar no significa exponer. Entre usuarios se muestra el nombre y la inicial del apellido, no el nombre completo. Y si algo no te cierra de alguien, lo podés reportar desde la app y el equipo lo revisa.
Qué ves vos como dueño
En el perfil de cada paseador vas a ver su foto, la insignia de verificado, sus reseñas y su reputación dentro de la app. Esa insignia no es decorativa: significa que esa persona superó el proceso completo.
Y el día del primer paseo hay un paso más: el paseador necesita un código que ves solo vos para poder empezarlo. Así te asegurás de que quien viene a buscar a tu perro es la persona que reservaste.
La seguridad empieza antes del primer paseo. Y para nosotros, empieza acá.